Categoría: Comunicación

House, irreverentemente atractivo

Me gusta House. Bueno, aclarémonos: me gusta ver los capítulos de la serie House, ese médico fuera de serie, brillante diagnosticador único en el mundo, fantástico cabrón integral, analista metódico de la especie humana, Maquiavelo actual y un fuera de serie en temas médicos así como en la maquinación socarrona e irónica con fines, en ocasiones, de mero entretenimiento.

House tiene una mente privilegiada, unas neuronas potentes y activas, rápidas en el procesamiento y ágiles como trapecistas. Le gusta lidiar con la cuerda floja, le gusta examinar a sus colegas, manejar la información a su antojo y, tras una habilidosa manipulación de los hechos y las palabras, poner todo a su favor, con argumentos sólidos y firmes, verdaderos o no. 

Sí, así es House, dueño de uno de los mayores egos del universo, y que rehuye el trato con sus congéneres; un tipo peculiar donde los haya. Tan peculiar que no conozco ninguna persona real que siquiera se acerque mínimamente a la suela de los zapatos de este irreverente personaje. A pesar de su estúpida arrogancia, su insoportable testarudez, su tendencia a no respetar las normas establecidas y sus malas formas… se le quiere.

Supongo que cada género tiene sus motivos para querer a un individuo de esta calaña. No voy a entrar en este asunto dado que no es el tema que me ocupa en este artículo. A mí me maravilla la habilidad de House para enredar, confundir y manipular a quien le rodea, sin distinción por sexo, raza, religión, amistad o cualquier otra característica reseñable. 

Me gusta ver esta serie porque House me hace fijarme, observar lo que ocurre con mayor detenimiento, y centrarme en lo desenfocado, en todo aquello que a priori no es lo prioritario pero que, gracias a la capciosa intervención de nuestro singular protagonista, se convierte por arte de birli birloque en la tarea más acuciante.

House es irónico, socarrón y misterioso, a la par que esquivo, huraño y antisocial. Desde el punto de vista psicológico, podríamos concluir de un modo rápido que cabalga a lomos de la esquizofrenia o de la bipolaridad. Su carácter le ocasiona multitud de problemas a lo largo de la serie, en un intento de corroborar el mito de que los genios superdotados son caracteres extraños, raros, difíciles …

A menudo me quedo con sentencias extraídas de los propios diálogos de algún capítulo. Otras veces me inspira reflexiones interesantes acerca de la vida y la muerte, de las relaciones humanas, de nuestros miedos e ilusiones. Y en un buen número de ocasiones nos ofrece como mínimo un tipo de humor poco habitual, una mirada diferente de muchos de los asuntos cotidianos de la vida, una injerencia en algunas de nuestras creencias más asentadas desde nuestros ancestros, provocando la duda y la introspección.

De hecho, tiene una máxima irrefutable para él, que difunde continuamente como si del mayor dogma de fe existente se tratara: TODO EL MUNDO MIENTE. Sí, en otro artículo, trataremos este asunto … 

Hoy me siento bien

Sí, hoy me siento bien, muy bien.

No soy muy dado a escribir de mis asuntos, mis vivencias, de mis cosas en plan «mi diario«. Pero hoy, antes de acostarme, he visto la libreta y el bolígrafo que me regaló una muy buena amiga hace tiempo, y los he usado. Y he sentido la necesidad de trasladarlo a mi blog, a estas páginas en las que poco a poco, y de vez en cuando, desgrano mis pensamientos, desparramo mis ocurrencias, grabo mis opiniones, me deleito a mi mismo (y espero que a vosotros ) con mi poesía, o simplemente dejo volar mis dedos sobre el teclado para relatar alguna historia, real o ficticia.

Hoy, 22 de septiembre, sin ser un día especial, ha sido un día interesante. Por diversos motivos.

Hoy venía mi Presidente Nacional, Pablo Casado, a inaugurar el curso político del PPCV. Ha sido la confirmación de lo que ya sospechábamos: un gran político, un fantástico orador, un tipo con conocimiento, que ha hilvanado su discurso con datos y argumentos, sin una sola letra escrita ni tan siquiera en un mísero «post-it«. Todo perfectamente ensamblado sin ayuda de papeles ni tecnología. Y coherente. Y sensato. 

Posteriormente, y tras un imprevisto que me ha entretenido un rato, he tenido un partido de pádel, jugando distinto a como siempre, y que hemos disfrutado y vivido como nunca. Ha sido una experiencia diferente, una especie de puesta en escena de aquello que estamos plasmando en un programa de coaching deportivo, y que ha servido para corroborar las excelencias de estas enseñanzas aplicadas a la competición.

Hoy, sin ser un día extraordinario, hoy me siento muy bien. Ha sido una semana muy sugestiva, sugerente, que con sus altibajos, sus vivencias, la puesta en marcha de nuevas iniciativas, el movimiento, la búsqueda de alternativas a algunos aspectos de nuestras vidas, hacen que poco a poco, recojamos los frutos de aquello que vamos sembrando. Y es maravilloso.

Hoy, sin haber sido un día marcado como diferente en el calendario, siento que he alcanzado otra cima, otra más de las muchas que me quedan por pisar.

Hoy me siento bien. Y quería escribirlo …