Y aquí seguimos …

Ya ha pasado. Y aquí seguimos. Vivos. Sanos. Con una experiencia más en el macuto, una anécdota más en la mochila. Una batallita más que contar a la familia cuando seamos más mayores. Si nos aguantan…

Ya ha pasado. Y aquí seguimos. Y podemos contarlo. Y podemos contar lo que hemos vivido. Y podemos contar lo que hemos visto. Y lo que hemos oído. Y sobre todo, podemos contar lo que hemos sentido, que al fin y al cabo es lo que importa, lo que más nos dejará huella.

Ya ha pasado. Y aquí seguimos. Y esas cosas que eran tan importantes han pasado a tener una importancia relativa. Y ese trabajo tan maravilloso ha caído en una menor valoración. Y ese lujoso coche moderno ha permanecido arrinconado en el olvido del garaje. Y tus zapatillas último modelo están cogiendo polvo en el armario.

Ya ha pasado. Y aquí seguimos. Vivos. Y lo único que deseabas se va a cumplir: volver a abrazar a tus hijos, poder tocarlos y verlos reír. Y a tus hermanas y sobrinos. Poder compartir con todos ellos esas comidas familiares, con esos ratos de charla, risas y enfados, altis y bajos. Y a tu madre, que ahí sigue, como un roble, fuertemente arraigada a la vida, con su carácter y su inocencia, como cuando era una niña.

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es IMG_0579-1024x755.jpg Y a tus amistades. Y claro que unas más que otras. Poder abrazarles y volver a reír junto a y con ellas, compartiendo de nuevo miradas cómplices con una buena cerveza. O disfrutando de esas confidencias en una cena con una botella de vino, a la luz de la luna.

Ya ha pasado. Y aquí seguimos. Y al menos yo creo que puedo decir que algo he aprendido. Porque siempre se aprende. Si uno quiere, claro …

Ya ha pasado. Y aquí seguimos…

 

 

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